viernes, 23 de mayo de 2008

DEL ENOJO Y SUS PALABRAS


A veces uno enojado dice cosas que quizá en otro momento no hubiera dicho, que son estas cosas, ¿verdades frustradas que solo encuentras su válvula de escape en el enojo?, ¿o quizá son distorsiones de la realidad producidas por la adrenalina? O quizá tu y yo somos dos locos bipolares y como la gran mayoría de los que conozco y seguro de los que no conozco también tenemos esas dos realidades disponibles para cuando se ofrezca, según el caso.
Las palabras no son inofensivas, hay que saber usarlas, cuidarlas, dosificarlas, direccionalas, son todas ellas unas señoritas fresas que hay que tratar con sumo cuidado si quieres obtener lo que buscas en ellas.
Ese tipo de señoritas pseudo decentes que exigen respeto rogándole a dios no tenerlo, filosas todas ella; las palabras digo.
No es que yo sepa de eso, no mas se me figura, si no hazle leer esto a una señorita de ese tipo y seguramente se sentirá agredida, si ya te digo que las palabras no son inofensivas.
Total que las armas de doble filo que son las palabras, muy nobles ellas cuando te sacan de un apuro, muy odiadas cuando te meten en uno, han sido mi cruz de unos días para acá.
Lastimé hace un mes con unas palabras inofensivas quizá, pero que en su conjunto y en ese contexto le dieron a matar como un puñal en el pecho al que no es mi amigo, pero es mas amigo de mi mejor amigo, y todo por mi necesidad de gritar que no tengo ninguna obligación de esforzarme por ser el amigo del amigo de mi mejor amigo!!
Ahí comenzó el receso de la relación entre mis palabras y mi prudencia; ¡ah! Porque claro, las palabra que se escriben con tus dedos o se dicen con tu boca o se leen con tus ojos, no son las mimas que salen de mis dedos o mi boca, ni las que entran por mis ojos u oídos.
Cada palabra es un mundo.
Eso dejo secuelas, mi amigo no se sentía mas cómodo con su nuevo amigo y yo, y mis palabras, mi única forma de pedir ayuda, fueron mas y mas violentas, cayéndole según entendí como granizos de a metro sobra la cabeza hasta que llego a un limite y si proponérnoslo nos fundimos en una batalla campal de violencia verbal, que lindo termino.
Perdí, baje la guardia y durante días no quise saber mas de él, la pelea no es lo mío, bueno cuando no tengo respuesta si me gusta.
Luego pa acabarla, un día, pretendiendo como siempre agradar lancé palabras, hablaba yo de justicia, hablaba de ley, hablaba de moral, por dentro me moría de risa, y pensaba en lo que pensaría el prepataratoriano, quien seguiré siendo hasta no tener ese bendito papel, al verse unos años después de reprobar las clases de ética hablando y exigiendo respeto a la moral y justicia!!!! Moria de risa y después Moria de rabia.
Los administradores del hotel con quien discutía no tenían la misma idea que yo de moral, ni de justicia ni de nada de lo que hubiera podido decir.
Total, un chapuzón desnudo en la alberca del maravilloso hotel 5 estrellas no tiene nada que ver con moral ni justicia, tiene mas que ver con libertad.
Él, porque yo no estaba solo( llego el momento de hablar de él, es una de mis palabras favoritas, “él”, pero bueno, él no es Él, Él es Él); no entiende las palabras en español, entiende las necesarias, y yo no conozco otras palabras que no sean en español, así que el hecho de que los gorilas con materia gris que me echaron de ese hotel y su poca flexibilidad para siquiera escuchar mis palabras provocaron otra confusión de palabras entre Èl y Yo.
Esta fue mas bien como una lucha de dos musculosas y aguerridas rubias e una piscina de lodo, alguna avanzaba en sus objetivos gracias a su fuerza, a su empeño a la lógica de su cuerpo y mente juntas, pero el bendito lodo lo arruinaba todo, haciendo felices a los espectadores que querían mas y mas.
Hasta que las dos nalgonas rubias terminaron heridas, aburridas y cansadas, con la duda de si odiar mas al lodo, a la contrincante o a si misma por entupida, por aceptar una pelea en el resbaloso lodo.
La cosa del caso es que con dos palabras bien acomodaditas puedes destruir actos, sentimientos, relaciones, comunicación y complicidad de varios años. Al menos momentáneamente, ya después la lógica se apodera de tu cabeza mas fría y te pone a chambear reflexionando si tiene tanto peso. Y te deja como imbécil con la necesidad de escribir mas palabras para tratar de adivinar como son las reglas para este divertido juego.











1 comentario:

vanezza24 dijo...

bonjour wuapo
la verdad es q mi intencion era ser de las 1primeras en dejasrte un coment y lo logre ya estando de metichona no me pude detener cando empeze a leer la verdad que me encanto lo que escribiste esta muy chido de verdad espero q andes bien okas te dejo y nos estamos viendo bye cuidate muxo chamako
bxucos y abraxosssssss .!!!!!!!